La nueva base de la economía será la Inteligencia Artificial (IA)

La economía, probablemente el motor de crecimiento del mundo moderno, ha sido la primera en adoptar la inteligencia artificial. Nuestra economía se basa en el principio de máximo beneficio, que tiene asociada la máxima eficiencia a la hora de disminuir gastos.

¿Por qué le interesa a la economía la inteligencia artificial?

Tendemos a asignar IA con grandes marcas como Huawei, Amazon, Zara o Google. Ya en el presente tenemos la posibilidad de usar chatbots, sistemas que, con cierto entrenamiento, podrán «llevar la tienda» con relativa eficiencia. Son muy limitados todavía, pero pueden tramitar ventas, coordinar envíos, comprobar inventario, pedir material. E incluso resolver dudas básicas a los clientes.

Por ejemplo, es cada vez más frecuente ver farmacias con brazos robóticos encargados de ir a buscar fármacos. Zara ya está probando en su tienda de A Coruña robots que vayan a buscar nuestra prenda.



Los negocios que más invierten en IA

Para echar un vistazo al futuro podemos ver qué sectores invierten más capital en inteligencia artificial. Es decir, muy orientado al cliente. Y si al cliente/usuario le interesa algo últimamente es tener buena salud durante muchos años.

Cada vez más laboratorios de farmacia usan algoritmos para diseñar los nuevos fármacos del futuro, entre otros usos, y eso hace posible que puedan abrir el abanico a más medicamentos, abaratar su coste y «traer del futuro» descubrimientos para los que faltarían décadas o siglos con métodos tradicionales.

¿Voy a quedarme sin trabajo por un robot?

« Usted es de los que hubieran prohibido Internet para que no cerraran las bibliotecas». Por ejemplo, hay consenso en que todos los conductores actuales del planeta se quedarán sin trabajo en muy pocas décadas, pero también en que necesitaremos muchos más programadores. Volviendo al sector de la salud, un estudio estima la destrucción del 12% de los puestos laborales pero creará un 34% más .

¿Impuestos para los robots y renta básica universal por no hacer nada?

Dicho todo esto, no es descabellado pensar en varios escenarios futuros debidos a la inteligencia artificial. Por ejemplo, que la velocidad de renovación de profesionales cualificados no pueda realizarse tan rápidamente. Es decir, que nuestros puestos laborales desaparezcan tan rápido que no nos de tiempo a reconvertir nuestra profesión. Otro escenario plantea que de aquí a décadas el trabajo como tal no lo harán las personas.

Parece trágico, pero podría significar el fin del trabajo, y eso no está tan mal si sabemos gestionarlo. Futuros así son posibles,aunque no sabemos cómo de probables, y se están realizando experimentos sociales para cambiar nuestra experiencia con la economía. Pero para eso hay que desligar los derechos ciudadanos de la fuerza de trabajo. Actualmente la mayoría de países del mundo otorga derechos en base a lo que cada persona es capaz de producir , aunque hay bastantes excepciones y un enorme gradiente.

Parece que por ahí van los tiros, y es probable que en el futuro no necesitemos trabajar para cobrar un salario, ir al cine o adquirir un teléfono. La renta básica universal parece una solución interesante en un mundo en que la inteligencia artificial se ha hecho cargo del trabajo. Si la inteligencia artificial hace obsoleto el trabajo humano, las primeras interesadas en la renta básica universal son las empresas.

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