EL CUIDADO DE LOS CRISTALES

Hoy vamos a recordar como limpiar y recargar nuestros cristales para poder trabajar con ellos y tenerlos siempre en óptimas condiciones.
Para limpiar los cristales nos bastará con pasarlos por agua, si puede ser agua de mar o de manantial mucho mejor, sí eso no es posible (no suele serlo), las pasaremos bajo el chorro del grifo. Mientras hacemos esto enfocaremos nuestra mente en la intención de que todo residuo negativo se vaya con el agua. Si el cristal se ha utilizado para una sanación, limpieza de chacras o cualquier trabajo de terapia personal, dejaremos la piedra en agua con dos cucharadas de sal marina o sal rosada del Himalaya durante toda la noche. Esto también lo haremos cuando adquiramos un cristal, ya sea que lo hayamos comprado en una tienda de minerales, en una tienda esotérica o en un mercadillo, para eliminar toda huella de impregnación. Ojo con todas las piedras de la familia de las selenitas, se deshacen con el agua!
Una forma rápida de limpieza es mediante la vibración. Con la vibración que emiten los cuencos tibetanos o de cuarzo, o también con un diapasón se produce un arrastre energético en la estructura del cristal.
Con determinadas hierbas como el Romero, la salvia o el sándalo se hace un sahumerio que sirve para el mismo fin.
Para limpiar pequeñas joyas como pendientes, anillos,colgantes, amuletos o los péndulos los dejaremos toda la noche sobre una drusa o conglomerado de cristales durante toda la noche, y así evitaremos que el agua dañe las partes que no son minerales o que se despegue el pegamento.
Ahora que nuestros cristales están perfectamente limpios de residuos energéticos procederemos a recargarlos.
Se pueden recargar a la luz del sol, recibiendo toda la energía del astro rey pero cuidado con ciertos cuarzos como el citrino o la amatista, que con la luz directa de los rayos solares pueden cambiar de color.
Otra forma de recargarlos es dejarlos a la luz de la luna llena y la ventaja que tiene este método es que todos los cristales pueden dejarse a la luz de la luna sin contraindicaciones.
Los cuarzos pueden recargarse enterrándolos en la tierra durante unos días.
Se pueden recargar también dejándolos en el interior de una pirámide de cristal o bien formando un triángulo con velas y poniéndolo en el centro.
Sí queremos utilizar los cristales para trabajar con ellos, deberemos programarlos. Con tal fin lo sostendremos en nuestra mano de poder (aquella que utilizamos: la derecha sí eres diestro y la izquierda sí eres zurdo), y haremos una breve meditación con él. Pensaremos en el propósito para el que queremos programarlo y lo cargaremos con nuestra energía. Tenemos que ser muy claros a la hora de programar el cristal, debemos huir de generalidades. Lo visualizaremos rodeado de luz al tiempo que hacemos la petición en voz alta.
Ya tenemos el cristal preparado para trabajar con él.

Silvia Rossi20140713-222507-80707060.jpg

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