LOS MOUROS EN GALICIA

La primera vez que escuchasteis la palabra Mouro en Galicia seguro que pensasteis que se estaba hablando de gente de procedencia árabe (moros), por su parecido lingüistico, pero no son precisamente eso. Los «Mouros» que aparecen en la mitología gallega son anteriores a la entrada de los musulmanes en España. Existen varías hipótesis sobre el origen del nombre. Una de las más aceptadas es que la palabra mouro hace alusión a los habitantes de la Mauritania, y es posible que la corriente megalítica y de dólmenes de Galicia tenga su origen cultural , que no material, en la Mauritania. La presencia de genes norteafricanos en la costa occidental de la península puede tener que ver con migraciones neolíticas procedentes del norte de áfrica.

Otra de ellas dice que este término procede del prefijo prerrománico «mor» que significaba piedra, ya que en las leyendas contadas a lo largo de nuestra tierra aparecen siempre vinculados a castros, rocas y «penedos». Por otra parte «mor» es también un prefijo latino que significa «muerte», representado en nuestra leyendas como túmulos funerarios o tumbas, en las que también suelen estar presentes Os Mouros.

La mayoría de leyendas los describen como hombres y mujeres de piel blanca y pelo rubio, de gran altura y constitución fuerte ellos, y de gran belleza ellas. Se dice que ocuparon nuestra tierra y gran parte del norte de España, empezando por Asturias donde también es bastante conocida esta leyenda. Se cree que podrían ser los habitantes de los castros, celtas o incluso habitantes anteriores a ellos.

 

Otras leyendas los describen como gentes oscuras de piel, venidos de tierras lejanas del continente africano, mientras que las mouras tenían fama de hechiceras y solían ser rubias y de piel blanca, de ahí que también se les asocie con los pueblos del norte de Europa.

A pesar de tantas asociaciones con los distintos pueblos que nos rodean si es verdad que en la gran mayoría de leyendas se les asocia con la construcción de dólmenes, túmulos, castros, minas romanas o cualquier tipo de ruina anterior a los celtas y de los que se desconoce su origen.

Incluso en algunas leyendas se llega a decir que son antropófagos e incluso que tienen poderes mágicos. Se dice, por ejemplo, que dando una patada al suelo pueden abrir una brecha y entrar por ella al subsuelo donde se esconderían. En muchas de ellas se cuenta que aún viven actualmente escondidos bajo los túmulos y castros en grandes palacios. Estos palacios se dice que estaban llenos de tesoros por lo que hubo una época en el pasado en que se expoliaban los restos arqueológicos en busca de estos, destrozando parte de nuestro patrimonio histórico.

En los relatos los «Mouros» aparecen como constructores y habitantes de mámoas, túmulos funerarios, castros, minas romanas y por extensión todo tipo de ruinas con orígenes inmemoriales, como castillos medievales o algunos pazos del siglo XVII con entradas en forma de arcada.
Los «Mouros» trabajaban en la orfebrería y físicamente en algunos casos eran oscuros de piel, como si fuera gente ajena a la tierra gallega; mientras que las «Mouras» tenían fama de hechiceras y eran rubias de tez blanca, ojos azules, vestidas normalmente con ropas blancas, que solían poseer objetos de oro. En otras ocasiones, éstas aparecían como grandes serpientes que había que desencantar.
A pesar de que los «Mouros» eran poderosos y paganos, vivían de una forma muy similar a la del campesinado gallego, dado que este pueblo no conocía otra forma de vida. Daban sepultura a sus muertos y los honraban, escuchaban misas de su culto y tenían sus propios sacerdotes. Además, les gustaba comer carne, beber vino y danzar por las noches, y eran muy dado a intentar seducir a los campesinos, especialmente las «Mouras».
Eran bastante difíciles de ver, ya que se mantenían ocultos salvo en dos momentos del día, que eran: el amanecer, en el que era menos frecuente que nos los pudiéramos encontrar y el anochecer. Aún así había una fecha, en la que siempre salían y se mezclaban con más naturalidad con el resto de los campesinos y esa era la noche de San Juan.
Se dice que fueron los primeros que poblaron Galicia y que fueron expulsados de ella; pero cuentan las leyendas que no todos se marcharon, sino que se quedaron a vivir en lugares secretos.
FUENTES: http://www.turismoenxebre.com/
http://eljardindelibertad.blogspot.com.es/
blog de Antonio Ceniza: http://mitosyleyendasgallegas.wordpress.com/
 

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