GUSTAV ZANDER, EL CREADOR DE LAS MÁQUINAS DE GIMNASIO

Fotografía de Infobae.com

Los gimnasios son centros deportivos que han adquirido gran popularidad en los últimos años. Ahora ya no solo cuentan con máquinas de pesas, sino que además, brindan una serie de servicios. Desde rutinas de spinning, clases de baile o yoga, entrenamiento focalizado como el body pump, entre otros. Sin embargo, esto no fue siempre así. ¿Alguna vez te has preguntado cómo era un gimnasio en el siglo XIX? O mejor aún, ¿cómo nacieron este tipo de espacios que rinden culto al físico? 

En este artículo conoceremos a Gustav Zander, el creador de muchas de las máquinas que se utilizan hasta el día de hoy. 

Zander era un médico y tuvo la gran idea de crear el primer espacio deportivo con equipos en su instituto de Estocolmo, en 1890. Se preocupó en encontrar alguna forma de mantener al cuerpo más saludable a través del “esfuerzo progresivo”, el uso sistemático y controlado de los músculos para que el cuerpo desarrolle su potencial.

Para ello, creó cien máquinas que tenían como objetivo emular actividades habituales de la época, como remar o andar en bicicleta. Así fue como inventó los primeros modelos de muchos equipos que actualmente se utilizan en los gimnasios. 

No obstante, en sus inicios el gimnasio de Zander se usó para tratar a niños y trabajadores. El estado sueco financiaba su proyecto y era accesible tanto para personas de clase alta como las de clase baja. Gustav consideraba que el sistema de sus máquinas podían corregir problemas físicos de nacimiento, así como los generados por accidentes laborales. 

A comienzos del siglo XX llevó sus creaciones a Estados Unidos y buscó la forma de captar un nuevo tipo de clientes. Promocionó sus máquinas como “un preventivo contra los males engendrados por una vida sedentaria y el encierro en la oficina”, por lo tanto, el ejercicio era salud. De esta manera, en EE.UU sus equipos se hicieron populares entre las clases más pudientes y los trabajadores. 

La primera máquina de ejercicio exitosa fue el caballo Zander, un aparato que optimizó el tono muscular, movilidad y equilibrio de las personas. El equipo, con forma de caballo fue denominado como “Wondercycle Mecanic Exerciculator” y generó grandes ventas en ese periodo. 

Asimismo, la academia Carolyn de la Peña, de la Universidad de California, escribió un comunicado en la revista Cabinet mencionando que por primera vez la aptitud física estaba asociado con un cuerpo balanceado y no solo con la habilidad para hacer tareas físicas y rutinarias.  

La evolución de los gimnasios en la historia

La demanda de los amantes de los fierros y el deporte, cada vez es más exigente. Debido a esto, los gimnasios han evolucionado a lo largo de la historia y continúan en un proceso de mejoría. 

Definitivamente, esto iba a ocurrir. En el siglo XIX no existía el fisicoculturismo como tal, mucho menos la famosa tendencia fitness, por la cual somos bombardeados diariamente en redes sociales y medios masivos. 

Los gerentes, empresarios y dueños de estos espacios se han adaptado a las nuevas necesidades de su público, es por ello que actualmente existen diferentes tipos de gimnasios. 

Según Antonia Gómez de REVIEWBOX.COM.MX, encontramos hasta cinco tipos de gimnasios, entre los que destacan: los tradicionales, las franquicias, los boutique, clubes de bajo costo, los estudios y los centros médicos. Asimismo, nos menciona las diferencias entre un gimnasio tradicional a uno que pertenece a una franquicia.

‘’Los gimnasios tradicionales son los espacios clásicos en los que se entrenan zonas específicas del cuerpo con el uso de máquinas clásicas pero eficientes. Existen rutinas establecidas según el objetivo de la persona, y se cumple una serie de repeticiones y series. En pocas palabras, cuentan con lo necesario’’, afirma. 

Por otra parte, la experta menciona los gimnasios franquicia. Afirma que este tipo de centros forman parte de una cadena específica y suelen contar con una infraestructura sumamente atractiva. Además, brindan una serie de servicios adicionales a diferencia de los espacios tradicionales. ‘’Cuando un gimnasio forma parte de una franquicia trabaja como una marca, entonces debe diferenciarse de las demás opciones. Por ello, brinda una serie de servicios y disciplinas. Desde sauna en húmedo y seco, clases de yoga, zumba, spinning, etc’’, declara.