Vivir cerca del cielo

Una increíble ciudad construida en las proximidades del cielo se encuentra en norteamérica. Un asentamiento en una prominente meseta que se alza a más de 110 metros de altura. Esta ciudad toma el nombre de los nativos que la habitan los Acoma. Los ancianos tribales dicen que significa “lugar que siempre fue” mientras que los forasteros consideran que su significado es gente de la roca blanca. Vivir cerca del cielo se convirtió durante mucho tiempo símbolo de protección a la vez que de estar junto a las deidades

Una historia larguísima.

El sorprendente asentamiento de los Acoma lleva habitado al menos desde el siglo XI. Esto la convierte en una de las primeras comunidades continuamente habitadas de eeuu junto con los Hopi.

Además este estratégico lugar ha protegido a su tribu durante más de 1200 años de los ataques de los pueblos vecinos,  los navajo y los apache.

Origen

 Se cree que la tribu Acoma desciende de los ancestrales Puebloans,  Mogollón y otros pueblos antiguos. Pero su origen es mucho más enigmático. Según las tradiciones orales del pueblo Acoma sus antepasados emergieron del interior de la Tierra. Tuvieron que pasar por un pequeño agujero desde donde arrastraron sus cuerpos desnudos y frágiles hasta la superficie.

Allí tuvieron que acostumbrar sus ojos a la brillante luz del exterior. Ciando los primeros rayos del alba se reflejaron en la cara de los recién nacidos éstos abrieron sus ojos.

Ritual Acoma

Desde entonces los Acoma hacen una práctica ritual que rinde homenaje a aquel momento de ver la luz del Sol. La ceremonia del nombramiento del niño sol donde los nuevos bebés son tomados por el chamán y bañados por la luz solar.

Es evidente que la leyenda hace referencia al momento en el que el pueblo Acoma emerge del mundo subterráneo y el impacto que tiene en su cuerpo las condiciones externas de la luz solar o el viento tras vivir prolongadamente en un ambiente completamente ajeno a estos factores en el interior de la Tierra

 La gran catástrofe y su descubrimiento

Este relato no es único dentro de las tribus de Norteamérica. Otros pueblos como los hopi comparten vivencias similares. Todo hace suponer que una gran catástrofe obligó a los pueblos antiguos a internarse en las profundidades de la Tierra.

La ciudad en el cielo de Acoma fue hallada por los soldados españoles en 1540 durante la expedición de Francisco Vázquez de coronado.

En aquel momento la ciudad no pudo ser atacada. Pero en 1599 Acoma fue sitiada y tiempo después reconstruida. Desde entonces el asentamiento ha permanecido en constante ocupación hasta nuestros días

Meseta encantada

Los auténticos nativos Acoma permanecen en la increíble ciudad en la que una vez se establecieron sus antepasados. Sin embargo otro misterio surge de sus leyendas recogido por el escritor Jack Kutz, Mysteries and Miracles of New Mexico que habla de los ancianos Acoma los cuales le comentaron  sobre la existencia de una ciudad en la cima de la meseta vecina. A casi cuatro kilómetros de Acoma hay otra colina escarpada conocida como Katzimo (Enchanted Mesa) meseta encantada en la que al parecer en el pasado estuvo habitada.

Según el testimonio de Jack Kutz existen restos de una ciudad perdida en la cima de la meseta a la que se puede acceder por una escalera cortada en la roca que da acceso a lo más alto. Se dice que la extensión de esta colina era mucho más grande sin  embargo durante una noche de tormenta se desencadenó un terrible aguacero que produjo que la roca de arenisca se desgastará hasta el punto de colapsar y sepultar toda la ciudad.

Que pretendían

Según Adolf Bandelier, el antropólogo suizo estadounidense famoso por sus estudios de las culturas indígenas americanas del siglo XVIII  llegó a la conclusión que Katzimo era considerado uno de los acantilados más imponentes del suroeste. Su cima estaba completamente fuera de su alcance. Vivir en el cielo se convirtió en algo fundamental.

Otras expediciones posteriores a Katzimo revelaron que efectivamente algún tipo de cultura pudo establecerse en lo alto de la meseta en un tiempo muy remoto

Acoma es un ejemplo de ciudades en el cielo, bastiones inexpugnables. Aunque no son las únicas. Existen otros lugares prácticamente inaccesibles rodeados de un gran misterio como el Machu Picchu en Perú, situado en la cadena montañosa de los Andes a 2.430 metros sobre el nivel del mar, por ejemplo

También Kuelap, en Perú, de los chachapoyas asentada sobre la cima del cerro Barreta, a 3000 metros sobre el nivel del mar

A estas habría que añadir muchas más y todas ellas hacen que nos cuestionemos la verdadera intención de sus antiguos moradores

¿Tu que opinas? ¿Cuál creéis que fue el motivo de vivir tan cerca del cielo?

RedaccionNDM

@Ndelmisterio

 

 



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