Los secretos de la Esfinge

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Erosión

La esfinge de Guiza guarda muchisimos secretos que han quedado escondidos por la historia y la arena del desierto de Egipto durante miles de años. Hay que decir que durante miles y miles de años la gran esfinge fue comida por la arena. En su primera gran restauración se dio gracias a Tutmosis IV el cual fue faraón que reinó egipto entre 1400 a 1390 AC

Pero después de esto el tiempo pasó y la esfinge casi quedó sepultada por la arena hasta hace unos cien años que fue rescatada y completamente excavada y es que hasta hace poco tiempo sólo se podía apreciar la cabeza de la esfinge ya que el resto estaba enterrado en la arena. La insistencia de un ingeniero francés consiguió desenterrar el cuerpo completa tal y como lo conocemos ahora.

Más leyendas

Tutmosis IV  según la leyenda egipcia antes de ser faraón dormía bajo la cabeza de la esfinge que era una estructura antigua y estaba enterrada en la arena hasta la cabeza. Mientras éste dormía soñó que esfinge le hablaba y le aseguro que si conseguía descubrir toda su estructura lo convertiría en faraón. Es por eso que cuando este hombre despertó comenzó a cavar hasta que descubrió la escultura que hoy conocemos.

La esfinge no tenía nariz

Es por eso que de acuerdo a la leyenda la esfinge cumplió su promesa y lo vonvirtió en faraón. Esta historia se cuenta en una placa de piedra que hay entre las patas de la esfinge. Lo que ha llamado mucho la atención es la falta de nariz de la esfinge la cual ha creado muchas teorías e incluso existe la leyenda que Napoleon Bonaparte se la mandó a destruir.

Parece que esto es falso porque en documentos de 1.738,  31 años antes del nacimiento de Napoleón la esfinge ya no tenía nariz.

Actualmente se cree que la esfinge perdió la nariz ya que un musulmán sufí al ver que los campesinos realizaban ofrendas a la esfinge para aumentar las cosechas la mandó a destruir empezando con su nariz ya que para él estaba rezando a un falso dios. Sin embargo esto generó la cólera de los campesinos quienes lo terminaron por ahorcar.

La barba de la esfinge

Ya que hablamos de la nariz ahora hablemos de la barba.  Durante siglos la esfinge tuvo barba y un día simplemente se le cayó. Tras esto investigadores se dieron cuenta que la barba no era parte de la obra original sino se le puso después cuando en Egipto estaba de moda llevar este tipo de barba.

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