Investigación paranormal en el “Sanatorio de los muertos”

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Durante la época de la dictadura en España, fueron muchas las bases militares que compartimos con EE.UU., especialmente en nuestra comunidad andaluza. Prueba de ello son las aún hoy activas Base Aérea de Morón de la Frontera en Sevilla o la Base Naval de Rota en Cádiz.

Pero hubo una base, quizás menos conocidas para algunos, que fue utilizada por la gran potencia americana y que tras pasar a mano civil española, acabó siendo abandonada. Nos estamos refiriendo a la Base Militar Aérea de San Pablo en Sevilla, hoy conocida como el ‘Sanatorio de los Muertos’.

Este lugar, creado en 1957, fue utilizado hasta el traslado de todos los militares a Morón de la Frontera, quedando el gran hospital construido en sus instalaciones para uso Civil en Sevilla, hasta la apertura del Hospital Virgen Macarena en 1975. Este fue utilizado desde entonces para usos administrativos y hasta quedar completamente abandonado en los años 90.

Las pistas de dicha base militar, son las que actualmente pertenecen al Aeropuerto Civil de Sevilla o Aeropuerto de San Pablo.

La base aérea de San Pablo tenía todo tipo de instalaciones en su interior, desde el ya nombrado ‘Hospital’, con numerosas habitaciones para 2 o 3 enfermos en cada una de ellas, ‘Colegio’, zona de rayos X y quirófanos, barracones, comedores, baños, etc.

El pasado día 8 de Julio, decidimos -junto con algunos amigos y compañeros- realizar una investigación en estas instalaciones. Por todos es conocido los diversos fenómenos que se cuentan ocurren en el Hospital y en otros edificios colindantes a este.

Carmen Bravo, Erika Rocha, Isabel Toledano, Susi Salido , Miguel Rodríguez, Lorenzo Cabeza, Jesús Rodríguez y los que esto escriben llegamos a las puertas del Sanatorio. La noche ya caía sobre el lugar y como suele ser natural, todo parece aún más tétrico.

Nos adentramos por sus pasillos, pasillos llenos de escombros de esos tabiques prácticamente destrozados por el vandalismo y el abandono.

Con la Spirit Box -una especie de “radio”, a grosso modo,que genera interesantes “comunicaciones”- comenzamos a realizar preguntas: ¿Cuántas personas nos acompañáis? ¿Cómo te llamas? ¿Qué te pasó?…,parecían algo tímidos y las respuestas no parecían llegar.

Nos trasladamos por tanto a la primera planta para repetir la experiencia y en este lugar no se hizo esperar la primera respuesta: “¿Quién eres?” Una voz de niña se escuchó de forma inmediata: “Soy yo”. La sorpresa de todos fue tremenda. Inmediatamente recordé las historias que cuentan la presencia de una niña vestida de blanco que se pasea por los pasillos de este recinto.

Como no podía ser de otro modo, le preguntamos si era ella: “¿Eres tú la niña que se pasea por estos pasillos?” Nuevamente la voz de esta pequeña se pudo escuchar: “Sí”. Nuestra sorpresa se tornaba en nerviosismo. Más aún cuando nuevamente se pudo escuchar esta voz; pareciera estar buscando a alguien, más concretamente a su madre, pues se pudo escuchar “Mamá, mamá”.

Como es lógico, queríamos descartar casualidades, posibles interferencias que provocaran interpretaciones que nos llevaran a error, así que preguntamos: “¿Me puedes decir el nombre de alguno de los que estamos aquí?” Una voz, en este caso de una mujer contestó: “Loren”. No había duda, lo que allí hubiera, daba respuestas inteligentes y con sentido a nuestras preguntas.

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