El Vampiro del metro Barranca del Muerto.

El Vampiro del metro Barranca del Muerto.

La estación de metro Barranca del Muerto, es la línea de metro con mayor profundidad en la Ciudad de México. El origen del nombre de esta estación, se debe a que existía una barranca. Fue creada por una fractura, ocasionada por una serie de movimientos terrestres ocasionados por el volcán Xitle. Durante la época de la Revolución Mexicana, tanto carranzistas como zapatistas, ambicionaban tener esta zona. Así que en múltiples ocasiones, se enfrentaban en los alrededor de la barranca, dejando un sinfín de muertos.

Muchos cuerpos víctimas de la batalla, fueron arrojados a la barranca, convirtiéndola en una fosa común. Por ello abundan las leyendas. Los rumores de almas en pena, que durante años aterran a los vecinos. Hay quienes dicen que durante los momentos silenciosos, se escucha el penar de las almas sin descanso. Por este motivo se decidió llamar a esta zona Barranca del Muerto.

El vampiro.

Pasada la media noche, un hombre toma el último metro de la línea 7, durante el trayecto, el pasajero se quedó dormido. El metro llegó al final de la línea, en Barranca del Muerto, en esta estación quedaría a resguardo, para comenzar de nuevo el servicio al día siguiente.

El pasajero despierta, el vagón se encuentra en la penumbra, en un silencio perturbador. Decidió prender su encendedor, entonces se dio cuenta que no estaba solo, un vagabundo dormía en el otro extremo del vagón, se sintió aliviado. Decidió despertarlo, para hacerse compañía y que entre los dos pudieran pedir ayuda.

Pero en ese momento, alguien aterrizó en el techo del vagón, escuchaba los pasos que caminaban a lo largo de él y de pronto entró por una ventana. Ambos pensaron que se trataba de un empleado del metro, así que el vagabundo comenzó a gritar, a insultar al recién llegado, le reclamaba que los hubiera asustado de esa forma.

El recién llegado se abalanzó sobre el vagabundo, con la poca luz que emitía el encendedor, el pasajero consiguió ver que forcejeaban, al encontrarse al otro lado del vagón, no conseguía distinguir lo que pasaba, decidió acercarse un poco más. Cuando estuvo a una distancia suficiente, pudo ver que el atacante, era una criatura de unos dos metros de altura, con la piel amarillenta, delgado, unas alargadas garras huesudas, ojos rojos muy brillantes y la cara parecida a la de un murciélago.

Pudo ver como se abalanzaba contra el vagabundo, mordiéndole el cuello, lo atacaba como un predador a su presa. De pronto, la criatura fija sus ojos en él. con una mirada de furia, soltó al vagabundo y lanzando un chillido inhumano, le mostró sus afilados colmillos.

El pasajero aterrado, corrió por su vida y consiguió salir por una de las ventanas del vagón. Al salir al oscuro túnel, comenzó a correr lo más rápido que pudo, mientras escuchaba que la criatura intentaba alcanzarlo. Por fin consiguió llegar a la estación, entonces los chillidos inhumanos y los ruidos extraños del túnel desaparecieron.

El personal de la estación lo detuvieron e interrogaron, cuando explicó lo vivido en ese vagón, nadie le creyó.

No existen pruebas de la existencia de este vampiro, pero muchos usuarios que tomaron el último metro de la noche y que se quedaron dormidos, aseguran haberlo visto. Además el personal de mantenimiento, seguridad y limpieza de la estación, aseguran que escucharon ruidos extraños provenientes del final del túnel.

¿Te atreverías a tomar el último metro de la línea 7?

Redacción NDM

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