El secreto tras los vestidos desaparecidos de la reina Isabel I

El secreto tras los vestidos desaparecidos de la reina Isabel I

La vestimenta y accesorios que usan las mujeres de la corona británica deslumbran a muchos. Algunas llevan trajes ostentosos y llenos de brillos, mientras que otras prefieren estilos minimalistas. Sin embargo, hay reglas de etiqueta que deben respetarse en la Casa Real.

Según Rossana Prieto de StyleSpring, el código de vestimenta determina que las mujeres vistan de forma elegante y discreta. No pueden usar escotes pronunciados. Hasta la década de 1950, tampoco era prudente enseñar el cabello en público, por tanto, rara vez eran vistas sin sombrero. Actualmente, los sombreros están reservados para ocasiones especiales y formales. Si quieren vestir prendas informales, la combinación de pantalón con chaqueta o cardigan se considera aceptable.

El motivo por el que prestan mucha atención a la vestimenta es porque la mirada pública siempre está puesta sobre ellas. Pero, ¿la vestimenta real siempre fue así?

Los vestidos desaparecidos de Isabel I de Inglaterra

La reina Isabel I, también referida como la Reina Virgen, Gloriana o la Buena Reina Bess, lucía una vestimenta repleta de perlas y delicados bordados. Con ello representaba el poder de su posición real cuando ascendió al trono de Inglaterra, tras la muerte de sus hermanos Eduardo VI y María I.

En privado vestía trajes sencillos y recatados, pero en público utilizaba las más opulentas e icónicas telas confeccionadas con hilos de oro. Creó a Gloriana, la Reina Virgen, que se caracterizaba por vestir con kilos de perlas -su joya favorita, símbolo de su virginidad-. Las gorgueras de sus vestidos eran confeccionadas con reticella, un tipo de encaje italiano que costaba el sueldo anual de un trabajador.

Sin embargo, la última muestra que nos queda de sus centenares vestidos de seda es gracias a las obras de arte que han permanecido en el tiempo. La indumentaria de la emblemática monarca se perdió en la Revolución inglesa, cuando fueron subastadas a mediados del XVII. Las pertenencias se dispersaron y encontraron dueños que no supieron conservarlas correctamente.

Hasta la fecha. Algunos expertos aseguran haber encontrado un tejido bordado con hilos de oro y plata en la pequeña iglesia de St. Faith, en Herefordshire (Gales), que perteneció a la monarca. De hecho, la restauradora Eleri Lynn bautizó este descubrimiento como ‘Santo Grial de la moda’.

La restauradora mencionó que se trata de una tela invaluable, pues sería el único vestido de Isabel I conservado hasta la actualidad. Lynn identificó algunos diseños florales típicos del siglo XVI. Además, al estar hecho con fibras de plata y oro solo podían utilizarlo la propia monarca o cualquier otro miembro directo de la familia real. En la pieza también se hallaron bordados de animales, pero los especialistas determinaron que fueron añadidos con posteridad.

Los especialistas trabajaron más de 1 000 horas en restaurar el tejido que actualmente forma parte del Palacio de Hampton Court, residencia real en el municipio londinense de Richmond upon Thames, Gran Londres.

Redaccion NdM

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