ZOMBIES

Los más jóvenes los relacionan con Walking Dead, los más mayores con La noche de los muertos vivientes, y los amantes de los videojuegos, sin duda, con Resedent Evil . Cine, series de televisión, los zombies llevan varias décadas rodeándonos por todas partes, hasta la ciencia se interesa por ellos, y esto no es nada nuevo, a finales de la década de los noventa, la revista médica británica The Lancet dedicó en uno de sus números varias páginas sobre una investigación efectuada sobre tres supuestos zombis haitianos, una controvertida investigación  llevada a cabo por el antropólogo británico Roland Littlewood y el medico Chavannes Douyon, quienes estudiaron a tres individuos identificados como zombies después de que aparentemente habían fallecido.

zombis

Según los ritos y creencias que aquellos antiguos esclavos llevaran antaño hasta Haiti, el ser humano se divide en dos elementos, el Gow Bon Anj (Cuerpo o principio vital) y la Ti Bon Anj (Emociones, conciencia y memoria). El Boko (hechicero) es capaz de separar estos dos elementos mediante capturar y almacenar al segundo, al hacerlo, el humano se convierte simplemente en un cuero al que puede manejar a su antojo.

Más allá de la ficción son muchos los que creen, en diferentes lugares del mundo, que los zombies son muy reales, y en concreto, en aquellos lugares en que el vudú y la santería son religiones dominantes, el miedo a la zombificación, ser traído de vuelta de entre los muertos, es más aterrador aun que el que se le tiene a la propia muerte. A principios de los años 80, alguien a quien se diagnosticó como enfermos mental, afirmaba haber sido mantenido como esclavo zombi en una plantación de caña de azúcar durante veinte años.

En 1980 un científico llamado Wade Davis afirmó haber encontrado un polvo que podría crear zombies, sin duda, una base más allá de la magia. Davis no creía en la magia vudú, pero si creía que había encontrado algo que podría envenenar a las víctimas trasportarlos a un estado de zombificación, una potente neurotoxina llamada tetrodotoxina, que se puede encontrar en varios animales, incluyendo el pez globo. Davis afirmó que se había infiltrado en las sociedades secretas de bokors y obtuvo varias muestras del polvo zombi, que luego fueron analizadas químicamente.

Davis escribió un libro sobre el tema titulado “La serpiente y el arco iris”, que más tarde fue llevada al cine por Wes Creaven. Durante un tiempo, Davis fue ámpliamente reconocido como el hombre que había resuelto científicamente el misterio de zombis. No obstante las afirmaciones de Davis fueron más tarde cuestionadas por los científicos escépticos que consideraban sus métodos como poco científicos, señalando que las muestras del polvo zombi que proporcionó no eran válidas, y que las cantidades de la neurotoxina que figuran en esas muestras no eran lo suficientemente altas para crear zombies. Además, las dosis utilizadas por los bokors tendrían que ser exactas, ya que en demasiada cantidad la toxina podría fácilmente matar a una persona. Entonces, muchos expertos en la magia haitiana señalaron que además del polvo para crear zombies, también era necesario la magia utilizada por los brujos, una combinación esencial para los zombies.

En cierta ocasión un médico haitiano, uso tecnología médica sofisticada, como la tomografía computarizada, para examinar a un hombre que se creía que había sido zombificado. Descubrió ciertos daños en partes del cerebro, privado de un suministro adecuado de oxígeno- Según las palabras del médico, el enfermo se comportaba “como si su alma hubiese sido arrebatada”.

zombies

Tras la zombificación, el elemento astral se guarda en una botella o en el interior de un  cráneo que generalmente son vendidos como amuletos para la suerte o el éxito en los negocios.

Fran González

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