POLTERGEIST. LA TRILOGIA MALDITA

Con los años saldría a la luz un dato aportado por Jobeth Williams, la actriz que personificó a la madre de la familia Freeling: de acuerdo a sus declaraciones, quedó muy molesta cuando supo que los esqueletos usados para filmar una recordada escena en una piscina, eran esqueletos reales. Lejos de ser desmentido, el dato fue confirmado por el encargado de efectos especiales de aquella época, Craig Reardon, quien se limitó a decir que era más barato conseguir esqueletos reales que confeccionar los artificiales.

Para Jobeth Williams esto constituyó un acto nefasto e irrespetuoso, que quizás propició que la saga “Poltergeist” terminara como tres películas malditas.

poltergeist2

La primera muerte trágica fue la de Dominique Dunne (Dana Freeling, la hermana mayor, en la película original), entró en coma y murió en noviembre de 1982 a la edad de 22 años. Su ex pareja, John Sweeney llegó a su casa para suplicarle que volviera con él. Tras su negativa, comenzó a estrangularla durante varios minutos y al verla finalmente caer inconsciente, la dejó morir en la entrada de su casa. Sorprendéntemente,  Sweeney fue absuelto del asesinato en segundo grado y fue acusado de homicidio involuntario con una sentencia de medio año de cárcel.

Aunque el caso que tuvo un mayor impacto social fue la relacionada con la hija menor de los Freelings, la famosa Carol Anne, interpretada en las tres entregas por la brillante Heather O’Rourke. Ella moriría en febrero de 1988, antes del lanzamiento de Poltergeist III, con tan sólo 12 años de edad. A principios de 1987, Heather había sido diagnosticada con la enfermedad de Crohn, con lo cual le recetaron cortisona (con efectos secundarios en su cara, que parecía un poco hinchada, explicando la notable diferencia en su aspecto entre la segunda y tercera parte). El 31 de enero 1988, Heather O’Rourke enfermó, con síntomas que parecían de una simple gripe. Pero por desgracia, al día siguiente sufrió un paro cardíaco mientras era trasladada al hospital. Después de su trasladado en helicóptero al hospital de San Diego, falleció durante una operación de una obstrucción intestinal.

El actor Julian Beck, villano fantasmal del segundo largometraje, que murió de cáncer antes de que se realizara la tercera entrega de la saga, y un año antes de Poltergeist III también murió el actor indio Will Sampson, que había dado vida a un brujo en la segunda película de la trilogía. En su caso, la muerte se produjo por una complicación tras un trasplante de corazón y pulmón.

En la primera entrega, la famosa escena del muñeco payaso que ataca a Robbie (interpretado por Oliver Robins, hermano de Carol Anne) le atacó de verdad. La robótica del muñeco, creado por el maestro de los efectos especiales Richard Edlund, tuvo un mal funcionamiento, apretando con tanta fuerza el cuello de Oliver Robins que su cara se puso de color azul, tubiendo que intervenir el propio equipo de rodaje para que no muriera ahogado.

James Kahn, miembro del equipo y adaptador cinematográfico de la película, fue herido después de que un rayo le cayera sobre su remolque, provocando que la unidad de aire acondicionado explotara, que a su vez el aparato salió despedido por el interior del habitáculo golpeándolo fuertemente en la espalda.

En Poltergeist III, la actriz Zelda Rubenstein (que interpretaba a la famosa médium Tangina Barrons) misteriosamente enfermó durante el rodaje y rápidamente cayó en una profunda depresión inesperada. Poco después, recibió una llamada telefónica diciéndole que su madre había fallecido. Y en una escena en la que el garaje estaba en llamas, el fuego se descontroló. Todos los miembros que se encontraban rodando la escena resultaron heridos.

Durante el rodaje,  se registraron fenómenos presuntamente paranormales, luces que se apagaban y se encendían, incendios en el plató sin causa aparente, y extraños ataques de pánico en los que entraban no solo los actores, sino también algunos de los miembros del equipo de rodaje e incluso alguno de los vigilantes de seguridad. La situación llego a tal extremo, que cada día antes de comenzar a rodar un sacerdote acudía al lugar para bendecir la zona.

Sin ninguna duda, en la lista de todas aquellas películas a las que se han considerado como malditas, la saga Poltergeist ocupa un lugar prominente.

poltergeist1

“Yo había soñado trabajar con Spielberg, a causa de sus inclinaciones metafísicas, pero Poltergeist era demasiado violenta para mi. Explotaba el lado negativo de la Fuerza y no quise contribuir a la violencia negativa en el mercado”.  (Shirley Maclaine, actriz en la que Steven Spielberg había pensado para interpretar el papel de Dianne Freeling, y que se negó aduciendo que iba en contra de sus creencias espirituales)

 

Fran González

enlaces personales TWITTER – FACEBOOK – BLOG

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

A %d blogueros les gusta esto: