NO ESTAMOS SOLOS. Mi crónica del programa de ayer

“No sé si existen o no, pero es todo caso, el Universo es enorme. Y si solo estamos nosotros… ¡¡Cuanto espacio desaprovechado!!”

                                                     (Contact)

 solos

La frase, evidentemente, se refiere a vida extraterrestre, pero ¿por qué no? También la podríamos utilizar cuando nos cuestionamos algunas otras cosas.

En el programa de ayer hablamos de Orbs, esos pequeños círculos que de seguro a todos nos han aparecido alguna de nuestras fotografías.  Los más escépticos lo tienen claro, partículas de polvo, de agua o simplemente reflejos. Los no tan escépticos creemos querer ver  alguna cosa más en esos círculos perfectos, que aunque en su mayoría suelen ser de una tonalidad blanca traslucida, en ocasiones pueden ser azules, anaranjados o negros.

No sé que son los orbs, tengo mi propia teoría, pero es mi teoría,  e imagino que cada uno tendrá la suya propia, teorías que en algunos casos tendrán bastantes coincidencias, y en otras no tendrán nada que ver la una con la otra.

Angeles, demonios, almas, energía, elementales, extraterrestres, e incluso hay quien defiende que son nuestros propios pensamientos viajando  para reencontrarse con ese todo al que algunos denominan pensamiento colectivo o conciencia global.

En su novela veinte mil leguas de viaje submarino, Julio Verne nos describía a unos peces con algo semejante a un farol en sus frentes, el escritor entendía que si en lo más profundo del abismo oceánico, allí donde solo reina la  oscuridad absoluta, existía alguna forma de vida, esta tendría que disponer de algún sistema de iluminación. Como en tantas otras cosas, Verne no andaba tan desencaminado en cuenta al resultado, pero quizás si en cuanto a la percepción, al igual que nos sucede a nosotros, para Verne la formas de vida de vida tienen que ser tridimensionales, con ojos, nariz y orejas, nos cuesta entender que puedan existir formas de vida diferentes a nuestro concepto de entender esas formas.

Los extraterrestres tienen que tener forma humanoide, y todo ser vivo en la tierra tiene que estar dotado de órganos similares a los que tenemos nosotros, hay excepciones, y las admitiremos siempre que tengan base científica, el resto no es viable. Y todo porque supongo que estamos demasiados condicionados, de una parte la evolución, toda forma de vida evoluciona de otra forma de vida, forma de vida tal y como nosotros la entendemos, está claro. De otra la creación, Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, y ya se sabe, el hombre es incapaz de ver más allá de sus ojos, de modo que lo más fácil es denominar al envoltorio semejanza y olvidarnos de que posiblemente Dios no sea más que energía,  y que quien sabe, igual la energía en realidad tiene forma de Orbs.

solos1

Como alguien dijo en cierta ocasión:  Hay otros mundos, pero están en este.

Fran González

enlaces personales TWITTER – FACEBOOK – BLOG

También te podría gustar...