LAS RELIGIONES Y EL ALMA

El hombre ha creído en el alma desde el principio de los tiempos. Todos los pueblos prehistóricos creían que el cuerpo humano se alentaba por un hálito o un espíritu que durante el sueño y la muerte, abandonaba el cuerpo. Esta entidad misteriosa era la que nos hacía tener sentimientos, sensaciones e ideas, y movía nuestros actos. Ya entonces se utilizaba esta sabiduría con fines medicinales, aplicando el hipnotismo y la sugestión para curar los males del alma, que se reflejaban en el cuerpo físico. Y no debemos olvidar que la creencia en el alma ha estado presente en todas las religiones.
La filosofía ha intentado encontrar respuestas desde su inicio, la exploración del yo para llegar a la comprensión del tu. Heráclito de Éfeso ya se planteaba :” me he buscado a mi mismo” para concluir con ” por mucho que avances en el camino, jamás traspasarás las fronteras del alma, tan profundos son sus cimientos”. En el templo de Apolo, en Delfos, ya había una inscripción bien conocida por todos: conócete a ti mismo”, frase que ha sido atribuida a diversos filósofos, pero por mucho que la filosofía helenica nos urja a buscar el conocimiento sobre nosotros mismos, no ha dejado ninguna clave de como llegar hasta encontrar el camino correcto. Como dijo Nietzsche ” cada cual es quien está más lejos de sí mismo”.
Pero realmente queremos ver y averiguar cómo somos realmente? Es imposible ser objetivos sobre algo tan delicado, tendemos a condenarnos o a autoexculparnos, somos o muy duros o demasiado indulgentes con nosotros mismos, dependiendo del tipo de carácter y vivencias que hayamos tenido en nuestro camino de vida. La única vía para llegar a conocernos a nosotros mismos, es examinarnos como sí fuésemos un extraño, sin juicios.
Debemos tener presente que no podemos separar cuerpo y alma, puesto que nuestro cuerpo es el emisor de nuestra alma, nuestro lenguaje corporal delata inconscientemente el estado de nuestra alma, sus mensajes, sus carencias, sus heridas y sus miedos. Un psicólogo, un terapeuta o una persona intuitiva sabe leer estas señales, interpretarlas pero todos sabemos que empatizar con las emociones o los sentimientos ajenos es mucho más sencillo que ahondar en los propios.

La explicación de la Biblia: A imagen de Dios

356 De todas las criaturas visibles sólo el hombre es “capaz de conocer y amar a su Creador” (GS 12,3); es la “única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma” (GS 24,3); sólo él está llamado a participar, por el conocimiento y el amor, en la vida de Dios. Para este fin ha sido creado y ésta es la razón fundamental de su dignidad:
«¿Qué cosa, o quién, fue el motivo de que establecieras al hombre en semejante dignidad? Ciertamente, nada que no fuera el amor inextinguible con el que contemplaste a tu criatura en ti mismo y te dejaste cautivar de amor por ella; por amor lo creaste, por amor le diste un ser capaz de gustar tu Bien eterno» (Santa Catalina de Siena, Il dialogo della Divina providenza, 13).
O sea, el hombre tiene alma para poder amar a su creador, Y debe responder ante él de su uso a su muerte.

El alma y el chamanismo

Sin embargo para los Chamanes todo tiene un alma: hombre, animal, planta o roca, y todo está conectado con la madre tierra y con el cosmos, creando un frágil equilibrio. Todo está conectado entre sí, y todo tiene su propia conciencia. Según el chamanismo todos tenemos un animal de poder ( el espíritu de un animal) que nos guía , nos protege y nos ayuda a seguir el camino de nuestra alma. El alma puede sufrir fracturas y fugas debido a experiencias traumáticas, dolorosas, y es el chamán el que se encargará, a través de su clarividencia, de reunir los pedazos y volver a juntarlos.

El budismo y el alma

Los textos budistas insisten en que no hay un yo o un alma que renazca, pero afirman que existe una continuidad de la consecuencia. El Buddha de hecho, se mantuvo alejado de las creencias que mantienen que hay un alma inmortal e inalterable y de las que sostienen que ningún elemento de la vida actual se continúa en otra, proponiendo en su lugar una vía media entre ambas creencias.
Recordemos que el budismo insiste en la aniquilación del ego, y sin ego no hay alma. Para la doctrina budista el ego es la causa de todos los males como el egoísmo, la mala voluntad, la envidia y en última consecuencia, la guerra.
El hinduismo y el karma

La doctrina del Samsara trata sobre la transmigración de las almas de una vida a otra y está representada por una gran rueda. Esta rueda hace girar las almas de los hombres y según sus malas o buenas acciones, éstas van descendiendo de nivel o ascendiendo. Así sí nuestra conducta ha sido mala podemos encontrarnos reencarnados en un animalito o incluso en una planta. A medida que vamos aligerando nuestras almas y limpiando karma, vamos generando puntos y ascendiendo en la gran rueda del Samsara. El objetivo final es limpiar tu alma en cada reencarnación para aspirar a la liberación.
Confundidos? Puede que haya llegado el momento de escuchar el corazón, escuchar la propia alma y ponerse manos a la obra.
Silvia Rossi

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