LA VERDADERA ALICIA DEL PAIS DE LAS MARAVILLAS

Un 14 de Enero pero de  1898, fallecía en Guilford (Reino Unido) Charles Lutwidge Dodgson, religioso anglicano, lógico, matemático, fotógrafo y escritor inglés, que escribió bajo el seudónimo de Lewis Carroll. Conocido sobre todo por ser el autor del célebre cuento “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, fue el 1 de Enero de 1951,cuando Alicia alcanzó fama mundial gracias al estreno en la gran pantalla de la adaptación, en dibujos animados, que la factoría Disney hizo de las tres obras de Carroll en relación a la niña, la ya comentada,  a través del espejo y lo que Alicia encontró allí. Sin embargo lo que la fábrica de sueños obvio es que, detrás del personaje de ficción se encontraba una niña real, una niña que forma parte de la historia turbia del escritor, una niña llamada “Alice Lidell”

alicia

Alice Liddell tenía diez años recién cumplidos cuando Carroll, un joven perturbado a decir de algunos, se cruzó en su vida. Carroll estudiante de lógica y matemáticas, había abandonado la carrera eclesiástica por motivo de una tartamudez que le impediría predicar desde el pulpito, y se ganaba la vida haciendo fotografías, principalmente a niñas de entre ocho y catorce años, lo que provocó que durante años corrieran ríos de tintas acerca de la posible tendencia pederasta de Carroll.

Cierto día, en que las hermanas Liddel, Loreine de trece, Alice, y Edith de ocho, se encontraban en un paseo por el Tamesis en compañía de su amable vecino Carroll y del reverendo Duckwort, las pequeñas insistieron al escritor para que este les contara un cuento. Pillado de sorpresa, empezó a contar la historia de una chica llamada Alicia, a la que le sucedían mil peripecias bajo tierra, historias absurdas en un cuento totalmente improvisado, improvisación perfectamente reflejada posteriormente en la versión escrita. Alice quedó tan impresionada con el cuento que prácticamente fue la que obligó a Lewis a escribirlo. Este, obediente a los caprichos de su amiguita, lo transcribió de su propio puño y letra, lo acompañó con ilustraciones propias, y se lo ofreció como regalo en la siguiente Navidad. Carroll no tenía intenciones de publicar estas primitivas “Aventuras de Alicia bajo Tierra”, pero ante la insistencia de todos quienes lo leían, y a quienes tanto le gustaban, Carroll optó por reformatear la obra original, dicen que quitando algunas referencias personales, que podrían afectar tanto a su reputación como a la de Alice. Finalmente en la primera edición impresa se descartaron los dibujos de Carroll, siendo sustituidos por los de un tal Tenniel.

La buena relación de Carroll con la familia Liddel cesó de forma tajante cuando este quiso contraer matrimonia con Alice, que para entonces tenía 14 años. Pese a todo, ambos manutuvieron correspondencia durante años, y se encontraban esporádicamente, fríos encuentros al parecer debido al cambio de Alice, convertida ya en mujer de educación victoriana, y muy lejos de aquella niña rebelde y divertida que había inspirado a Carroll para su inmortal obra, y de la que quien sabe, quizás alguna vez estuvo enamorado.

ALICIA2

Carroll hizo fotografías como aficionado entre 1856 y 1880. Sus modelos favoritas eran niñas de corta edad, hijas de sus compañeros de la universidad o de amigos y también algunas que conocía por la calle; en su estudio, y siempre con permiso paterno, las fotografiaba mientras las distraía con cuentos, acertijos y juegos. Tenía un baúl de trajes con los que muchas veces las disfrazaba para representar personajes de cuento o de leyenda  o situaciones como la mendicidad. Las sospechas de pederastia, pederastia que nunca fue ni denunciada ni demostrada, solo basada en especulaciones, consiguieron que finalmente Carroll renunciara a su afición.

Fran González

enlaces personales TWITTER – FACEBOOK – BLOG

 

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

A %d blogueros les gusta esto: