LA LEYENDA DE IASA Y EL ORIGEN DEL ARCO IRIS

Dicen que al final del arco iris puedes encontrar una olla llena de monedas de oro, custodiada por un duende, lo cual lo hace muy difícil de lograr, pues este te hará muchas travesuras y hasta desaparecerá con el tesoro si tan solo te atreves a pestañear y le quitas tu atención.

arco iris

 

¿Quién no ha tomado alguna vez fotos al arco iris? El arco iris, ese magnífico regalo que la naturaleza nos ofrece de vez en cuando, y que como todo en este mundo tiene su origen. El origen del arco iris pare de una leyenda. La Leyenda de Iasá.

Cuenta una leyenda, que en la tribu de los Cashinahuas vivía una joven tan hermosa que todos los que la veían se enamoraban de ella, Iasà, que a su vez viviáenamorada de Tupá. El hijo de Tupán, el Dios supremo. Pero ocurrió que e poderosol demonio Anhangá, enamorado también de Iasá, comenzó a sentir unos terribles celos por está relación, y decidió urdir un plan para acabar definitivamente con ella. De modo queAnhangá visitó a la madre de Iasá y le dijo:

-Si tu impides la boda de Iasá y Tupá y haces que tu hija se case conmigo, yo te daré caza y pesca abundantes durante toda tu vida.

La ambiciosa madre pensó que si obedecía a Anhangá no tendría que preocuparse más por conseguir alimento. De inmediato le prohibió a Iasá volver a ver a Tupá y decidió fijar la fecha del matrimonio de su hija con Anhangá. Al conocer la decisión de su madre Iasá se sintió desesperar. Sabía que al casarse con Anhangá tendría que ir a vivir al infierno, en el centro de la tierra, y que jamás volvería a ver el cielo, donde vivía su amado Tupá junto a su padre, el dios supremo Tupán. En medio de su tristeza, quiso ver a Tupá por última vez, aunque sólo fuera de lejos, y así se lo pidió a Anhangá.

El demonio decidió complacer a Iasá pero le impuso una condición:

-Te harás una herida en un brazo para que las gotas de tu sangre marquen el camino que te lleva al cielo, así podré seguirte.

Conforme a lo prometido, el día señalado para la boda, poco antes de la ceremonia, Iasá partió a visitar a Tupá por última vez. Se había hecho una herida en el brazo y a medida que avanzaba, las gotas de sangre iban formando un arco rojo en el cielo. Tupá que era muy poderoso, ordenó al sol, al cielo y al mar que acompañaran a Iasá en su camino y que para confundir a Anhangá dibujaran tres arcos más, al lado de la franja roja. El sol, Guarací trazó un arco amarillo, el cielo Iuaca, dibujó un arco azul claro, y el mar, Pará, formó un arco azul oscuro.

Pero Iasá no logró llegar al cielo, ni ver a Tupá, la herida resulto ser muy profunda, e Iasá perdía demasiada sangre, debilitándose cada vez más, fue cayendo lentamente hacia la tierra. Su sangre se mezcló con la tierra del suelo añadiendo una franja naranja a su rastro, que salpicó al color azul, dando origen al violeta.  Al caer sobre la tierra, Iasá murió en una playa, bañada por el agua del mar y por los rayos del sol. No se casó con Anhangá, pero tampoco  se fue al infierno.

iasa

Fue la mezcla sobre su cuerpo de la dorada luz del Sol y el azul del mar la que dio origen al verde, y así fue como el camino de Iasa hacía el cielo quedó para siempre marcado con los siete colores del arco iris.

Fran González

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