LA CASA DEL INFIERNO

“Un niño de nueve años de edad, caminaba por la pared hacia el techo en presencia del personal sanitario, mientras su madre, treméndamente aterrorizada, afirmaba que él y sus dos hermanos habían sido poseídos por demonios” 

Esto es tan solo parte del  informe policial de un suceso ocurrido en mayo de 2012 en una casa de Gary, Indiana, donde agentes de policía, personal medico y trabajadores sociales, afirmaron ser atacados por demonios. El caso de la llamada “la casa del infierno” se convirtió a partir de entonces, y según las autoridades, en el caso mas extraño e inquietante de toda la historia.

casa

Todo comenzó en noviembre de 2011, cuando la familia Ammons (Latoya de 32 años, su madre Rosa Campbell y sus tres hijos) se mudaron a una casa de alquiler en Carolina Street, Gary, una calle tranquila junto a otras pequeñas casas de un solo piso. Poco después, comenzaron a suceder extraños incidentes,moscas enormes que de repente irrumpían en la casa, pasos en el sótano y huellas de botas mojadas por el suelo de la sala de estar. Pero nada comparable a lo sucedido la noche del 19 de marzo de 2012, durante la visita de unos amigos de la familia. La hija de Latoya, que estaba en su habitación comenzó a gritar,  cuando entraron a ver que sucedía,  no podían creer lo que estaban viendo, la niña levitaba por encima de la cama.

“Yo pensé: ¿Que está pasando?”, dijo Latoya.  ¿Por qué está pasando todo esto?”.

Este incidente solo fue el principio de la pesadilla para los Ammons, a partir de ese día los fenómenos se intensificaron,  Y como ocurre en muchos de estos casos, la familia no podía permitirse el lujo de trasladarse debido a sus problemas financieros, así que tuvo que soportar una autentica pesadilla.

La familia contactó con videntes y expertos en la materia, quienes le advirtieron sobre la presencia en la casa de unos doscientos demonios . Les aconsejaron que lavara las manos de los niños con aceite consagrado, que hiciera un altar en el sótano y quemara salvia y azufre en toda la casa, todo un ritual para protegerse de la presencia maligna.

Con el paso de los días a los pequeños se les hinchaban los ojos o en ocasiones sonreían como si el mal estuviera en su interior. se sentaban en frente del armario para hablar con algo que nadie podía ver, y en una de las ocasiones, fueron  golpeados por fuerzas invisibles. Debido a las diversas contusiones, Latoya, tuvo que llevar a sus hijos al  médico, el Dr. Geoffrey Onyeukwu, quien no dudo en visitar el hogar familiar. Durante la visita, el informe médico detalló que el hijo menor fue “levantado e impulsado contra la pared sin que nadie lo tocara”. Ademas la enfermera que acompañó al doctor, explicó que uno de los niños mostraba una extraña sonrisa, y que comenzó a caminar hacia atrás subiendo por una pared hasta tocar el techo, luego cayó de pie, cogiendo la mano de su abuela.

“No hay manera de que pudiera haber hecho eso”, dijo la enfermera.

Debido a la extrañeza del caso, médicos expertos decidieron ir a la casa de los Ammons para comprobar su estado acompañados por tres policías, entonces comenzó otro infierno. Durante la visita, una de sus grabadoras funcionó mal y la grabadora de audio capturó una voz que parecía susurrar “bueno”, según el informe policial. También hicieron fotografías de toda la casa y cuando estas fueron comprobadas en el estudio fotográfico, parecían mostrar rostros nublados en las imágenes.

El jefe de la policía agregó que, después de salir de la casa, la radio de su coche dejó de funcionar. Pero aún fue más escalofriante el relato de otros de los policías, quien explicó que el asiento del conductor en el coche patrulla comenzó a moverse hacia atrás y hacia adelante por sí solo, pudiendo haber ocasionado un accidente. Posteriormente se practicaron tres exorcismos, todos con resultados infructuosos, y finalmente a los Ammons se les otorgó una ayuda para que pudieran trasladarse de casa.

ammons

El Capitán de la Policía de Gary, Charles Austin de 62 años, estuvo presento en la investigación y durante la grabación del material. El entró siendo escéptico y se fue convencido de que acababa de ser testigo de la apertura de un “portal al infierno”.

“Cada uno de nosotros que estaba allí ese día en el sótano sabemos lo que vimos, fue a través de lo que hemos pasado… después de que todos pensamos lo mismo, que todos lo llamamos igual. Es un portal al infierno”,

Fran González

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