FENÓMENOS EXTRAÑOS EN EL TANATORIO DE CEUTA

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Ubicado en la Carretera San Amaro, 22

 

Tanto Encarni como Gema no se imaginaban lo que iban a vivir aquella noche… En la madrugada del 9 al 10 de noviembre del 2002 sobre las 3 de la madrugada estas dos vigilantes se encontraban en el tanatorio haciendo su ronda. La noche era tranquila no había ningún velatorio. Al estar dos  personas vigilando la noche era más llevadera entre charlas y rondas. Se encontraban las dos vigilantes descansando de la última ronda. Una de ellas escucho algo extraño, estuvo atenta por si escuchaba de nuevo ese sonido pero no se repitió y no le dio más importancia.

Pero ese sonido volvió  y las dos chicas se levantaron al escucharlo. Estuvieron atentas y consiguieron oir el lamento desconsolado de una mujer. Lo primero que hicieron fue salir afuera pensando que esos lamentos eran de una mujer que podría haber sido atracada, herida o que hubiera sufrido un accidente; pero la calle estaba en completo silencio y desierta, no había nadie.

Aún así decidieron dar una vuelta por si las moscas, no había ni rastro. Volvieron al interior del tanatorio y cual fue la sorpresa que se llevaron, los gritos empezaron otra vez. Venían de dentro del tanatorio, lo más escalofriante era que los lamentos retumbaban por todo el edificio y no conseguían ubicarlos en una sola zona del tanatorio y algo más, también se escuchaban voces de fondo como si fueran familiares asistiendo a un velatorio.

Encarni y Gema decidieron hacer una ronda por todo el tanatorio y recorrieron sala por sala de la planta baja. Subieron a la segunda planta donde solo se encuentra un pasillo redondo y las oficinas que estaban cerradas con llave. Las chicas decidieron llamar a la policía, se sentían un poco nerviosas y asustadas,  y sobre las 4 de la madrugada se personaron 4  agentes en el tanatorio.

Ellos también fueron testigo de los lamentos y estaban de acuerdo con las dos vigilantes que eran de mujer. Los lamentos procedían de la planta de arriba pero cuando los agentes estaban en ella los lamentos  se escuchaban en la planta de abajo. Tuvieron que hacer dos grupos de dos agentes para confirmar que los lamentos provenían de todos los rincones del tanatorio. Se descartó que fuera una broma de muy mal gusto o algún tipo de grabación. También fue testigo de estos hechos el vigilante de una fábrica cercana al tanatorio, Juanma presenció los gritos cuando entró al lugar con dos de los agentes que estaban allí. Por lo visto esto no era lo único que ocurriría esta noche; a las 5 de la madrugada se fue la policía y las chicas se quedaron en compañía de Juanma ya que su nerviosismo y miedo eran evidentes. De pronto  se escucharon golpes en el muro interior de las escaleras, esto hizo que los tres se sobresaltaran ya que el muro es visible y no había nadie físico golpeándolo. Aquella noche  tuvieron que volver a llamar a la policía porque era desesperante escuchar esos gritos.

A la mañana siguiente hubo un despliegue de 21 agentes peinando al milímetro toda la zona incluida la playa por si hubiera algún túnel que pudiera llegar hasta el tanatorio. El Cuerpo de bomberos se adentró en el sistema de alcantarillado por si hubiera la posibilidad de que se tratara de algún animal. Hay que tener en cuenta que Ceuta esta plagada de rutas subterráneas y canales que la mayoría no están accesibles pero que también se revisaron. No hubo explicación alguna.

Si se trata este caso como paranormal se han querido barajar dos posibilidades:

 

Primera: Anteriormente al tanatorio hubo en ese lugar un hospital para enfermos de pulmón y se piensa que pueda ser energía residual. Pero…¿Por qué después de tantos años?

 

Segunda: Días previos al suceso se veló a una mujer de mediana edad que murió dejando a un hijo destrozado por el dolor. ¿Cabe la posibilidad de que fuera esta mujer?

Podemos decir que hubo testigos de lo sucedido aquella noche que fueron las dos vigilantes, los 4 agentes de la policía, otro vigilante que estaba en la fábrica que había al lado del tanatorio y los 2 últimos policías que acudieron a la segunda llamada. A día de hoy estos hechos no se han vuelto a repetir.

 Este es el parte oficial del Cuerpo de bomberos después de peinar toda la zona:

 

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Esto otro es el informe policial que redactaron dos días después de los hechos:

 

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Y este es un pequeño artículo del periódico español La Razón

 

 

Misterio en el tanatorio de ceuta

 

El periódico español La Razón publicó el 14/11/2002 que veinte policías están «peinando» la playa de Ceuta entregados a la extraña tarea de buscar el «fantasma de la funeraria». ¿Qué había sucedido? Desde la madrugada del lunes 11, unos ruidos de origen desconocido tienen aterrorizados a los empleados del turno noche de la Funeraria Municipal de Ceuta. Según fuentes policiales, la alarma saltó alrededor de las cuatro de la mañana del lunes, cuando los operarios del tanatorio llamaron a la comisaría de Policía Local denunciando que habían oído unos misteriosos gritos y lamentos intermitentes cuyo origen no podían determinar. Seis agentes se desplazaron al lugar, para unirse en la búsqueda a los dos funcionarios del tanatorio que estaban de guardia y al vigilante de una factoría vecina de carburantes, que también había oído «claramente» los «gritos y lamentos de una mujer». Buscaron y buscaron y no hallaron rastro de ninguna mujer, a pesar de que los policías también oían los tenebrosos sonidos.

Según declaró a LA RAZÓN el jefe de Policía de Ceuta, Ángel Gómez, «los agentes se quedaron sorprendidos de la claridad con que se oían los gritos, que parecían provenir de la planta superior de la funeraria». Sin embargo, cuando subían para buscar su origen, «se percataban de que entonces venían de abajo». Tras varias horas tratando de localizar la causa de los misteriosos lamentos, los agentes abandonaron el lugar no sin antes registrar los alrededores del edificio sin resultado positivo. Los empleados de la funeraria agregaron que eran gritos como de ultratumba, e iban acompañados por «sonidos de reunión como si hubiera un velatorio», a pesar de que esa noche no había actividad alguna en el edificio, como sí suele ocurrir en otras ocasiones. Los policías rastrearon los alrededores del tanatorio y nada. Peinaron la playa contigua y tampoco. La hipótesis más sólida es que se trate de un animal parturiento que se coló en algún conducto. Pero no hallaron rastros del posible túnel ni gata que haya parido. «Ya se sabe que los gatos pariendo o peleando producen unos ruidos que pueden confundirse fácilmente con gritos o lamentos de niños y mujeres», aclara Gómez. La veintena de agentes dedicados en cuerpo y alma a la ardua tarea de hallar el origen de los gritos de ultratumba sólo encontraron arena en la playa del barrio de San Amaro. También se supuso que algún bromista con humor negro pudo haber escondido un grabador con gritos, pero tampoco se hallaron indicios que permitan sostener tal hipótesis. La Razón concluye «puede que sea una cliente insatisfecha de la funeraria que reclama una compensación desde el otro mundo. Nunca se sabe.»

 

 

 

Fuentes de Información: Misterios del Sur de Jose Manuel Frías y el periódico La Razón

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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