EL ESPIRITISMO EN SUS INICIOS

espiritismo

En 1848 Jackson Davis, reconocido médium de la época, hacia público un libro en el que relataba como había recibido un mensaje en el que se le adelantaba que la invasión de los espíritus había comenzado, que se estaban organizando para darse a conocer masivamente y demostrar su existencia. Parece ser que realmente empezaron a suceder fenómenos de todo tipo, que fueron divulgados por la prensa de la época. Pero fue Allan Kardek, en 1857, cuando con su libro El libro de los espíritus (libro de referencia para todo espiritista),  realmente hizo que se diese una gran divulgación al tema. Allen Kardek fundó un centro de estudio científico de los diversos fenómenos espiritistas y de lo que los provocaban. En un principio, el espiritismo extrae sus bases espirituales de las doctrinas orientales (en aquel momento no tan difundidas como hoy en día), y de las doctrinas cristianas. Sostenía que el alma o espíritu humano no desaparecía con la muerte, sino que continúa evolucionando en un mundo donde no existe el tiempo ni el espacio, conservando su conciencia e individualidad. Se comunican con nosotros a través de los médium, que sirven de puente entre la vida terrenal y el más allá.

Curiosamente España fue un país pionero en el tema del Espiritismo, y tuvo mucho  auge desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XX, donde proliferaron los centros espiritas por todo el país, y en los que se encontraban diversas personalidades intelectuales, políticas y del mundo de la cultura. En 1870 surgen varios centros  espiritistas en España: Barcelona, Lérida, Valencia, Castellón, Murcia, Sevilla, Córdoba, Málaga, Almería, Granada, Soria, Huesca, Santander, Logroño, León, Ciudad Real, Santa Cruz de Tenerife, y probablemente alguno más que me esté dejando.

El 26 de agosto de 1873 hay  un proyecto de ley de reforma de la 2a Enseñanza, y de las Facultades de filosofía y Letras, y la de Ciencias, para poder implantar y regular la enseñanza del espiritismo.

En 1882 se funda  la Federación Espiritista del Vallés, convirtiéndose un tiempo después en la Federación Espiritista Catalana.

Hubieron varios congresos internacionales espiritistas durante ese tiempo en nuestro país:

1888 del 8 al 13 de Septiembre Primer Congreso Internacional Espiritista, en Barcelona

1892  Tercer Congreso Internacional Espiritista, en Madrid

1901 Juegos Florales Espiritistas, en Barcelona y en Sabadell

1934 Quinto Congreso Internacional Espiritista, en Barcelona

En 1936 debido a la guerra civil desaparece la Federación Espirita Española. Hasta el 28 de Mayo de 1977 no vuelve a haber un acto público Espiritista en España, que se celebró en Barcelona, y finalmente en 1984 nace la actual Federación Espirita Española.

Pero volvamos a los inicios. Al principio, cuando empezaron a hacerse los primeros estudios sobre este tipo de fenómenos, se trataba de contactar a los espíritus a través de lo que en la época llamaron mesas giratorias. Creo que todos sabemos en que consiste este tipo de contactos: alrededor de una mesa redonda se reunían una serie de personas, entre ellas un médium, que era el catalizador encargado de comunicarse con el espíritu, que debía contestar a las preguntas o bien a base de golpes, o bien a través del médium. Este acto se llegó a popularizar y se convirtió en una especie de entretenimiento.

En 1854 el físico Chevreul publicó un escrito en el cual concluía que los movimientos y levitaciones producidos en la mesa eran debidos a los movimientos inconscientes de los presentes. Sin embargo, ese mismo año, el investigador Agénor de Gasparin publicó un libro, Las Mesas Giratorias, donde después de estudiar el fenómeno, había llegado a conclusiones totalmente distintas. Defendía que la levitación de las mesas era totalmente real, y para probarlo se dedicó a esparcir harina por encima para asegurar los movimientos de los dedos de los asistentes, y comprobó que en ocasiones la mesa levitaba aún cuando alguien se sentaba encima para hacer peso. Pero la teoría de De Gasparin era que los movimientos de la mesa eran debidos a una fuerza psíquica y no a espíritus. “La mesa se identifica con nosotros. Se convierte, en cierto modo, en un miembro nuestro y realiza los movimientos pensados por nosotros de la misma manera que nuestro brazo”.

En aquella época el poeta Victor Hugo, que se hallaba desterrado en Jersey y además acababa de perder a su hija Leopoldine, empezó a interesarse por las comunicaciones con el más allá. En un principio se mostraba indiferente durante las sesiones, y poco a poco se fue involucrando, aunque nunca se quiso sentar a la mesa, siempre se quedaba en un rincón, apartado, mientras procedía al interrogatorio. En todas esas sesiones era su propio hijo Charles el que actuaba como médium.

Sesión Espiritista de Víctor Hugo el 9 de Diciembre de 1853

Pregunta al espíritu que se manifiesta: quien anda ahí?

-Mahoma

-habla

El profeta a través de la mesa comunica:

-La religión católica es el escudo de la noche. La religión griega es el escudo de la nieve. La religión de Mahoma es la muralla de la carne. Ninguna debe durar. El Papa dice al hombre: no verás. El zar: sufrirás. El sultán: gozarás. Los tres se equivocan. Yo os digo que ha empezado la caída de los sacerdotes. El sacerdote del Knut, el sacerdote de la Cruz y el sacerdote de la Media Luna son los tres cadáveres que quedarán sobre el campo de batalla.

Interesante mensaje de los espíritus a un poeta atormentado, no creéis?

SILVIA ROSSI –  Facebook – Twitter

Redactora NdelMisterio

 

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