EL DIOS BES

El dios Bes ha sido considerado una deidad menor pero imprescindible en el antiguo Egipto. Su procedencia es oscura, se cree que surgió en la antigua Nubia, país que estaba formado por lo que hoy es el sur de Egipto y el norte de Sudán, pero también hay quien sitúa su procedencia en Punt, un antiguo territorio del que hablan algunos jeroglíficos egipcios y que se cree estaría ubicado en algún lugar de la costa africana, en el océano Índico o en algún punto de la península arábiga.
Este dios menor no tenía nada en común con las deidades egipcias: era bajito, compacto, más bien rechoncho, con el vientre abultado, con unas enormes orejas a soplillo, nariz grande y achatada, con una larga lengua que transmite la impresión de estar burlándose, y muchas veces se representaba con unos gigantescos genitales que llegaban al suelo. Nunca tuvo un templo propio pero se ha encontrado su figura en la entrada de numerosos templos y en infinidad de amuletos y estatuillas. Esto se debe a que Bes, que empezó siendo una deidad lunar y luego pasó a ser solar, estaba considerado como un protector de la casa y de la familia que la habitaba, de la fertilidad (dice el mito que ayudó a su esposa a dar a luz), del sueño, de la higiene personal y la limpieza en general, de la alegría, de la danza y la música (parece ser que algunas bailarinas egipcia se tatuaban su figura en las nalgas como protección), y ademas ahuyentaba las serpientes y los malos espíritus. Se han encontrado bastones mágicos en los que aparece Bes con este fin. También se han encontrado representaciones suyas en templos donde se celebraban oráculos. En la época baja se le asoció también con la sexualidad y los amores libertinos: por lo visto en Menfis existían unos lugares a los que llamaban las habitaciones de Bes, y que al parecer se utilizaban para encuentros sexuales.

Éste Dios además de tener un gran peso y popularidad en Egipto en todas las épocas, llego a varios puntos del Mediterráneo y tuvo una gran importancia en la isla de Ibiza, donde se han encontrado diversos moldes y estatuillas representando a este dios. Cuando los fenicios llegaron a Ibiza les llamó la atención el hecho de no encontrar serpientes en la isla y fundaron la ciudad de Aiboshim, qué significa ciudad de Bes, y que con el tiempo pasó a llamarse Ibiza. Es curioso que la isla de Ibiza aún hoy se identifica con la música, el baile, la diversión y la libertad sexual; parece ser que el poder de este pequeño dios es mucho mas fuerte que el de sus “hermanos mayores”.

Silvia Rossi

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