ANTIGUOS RITUALES DEL SOLSTICIO DE VERANO

El solisticio de verano es el momento en el que celebramos la plenitud de la vida. La naturaleza está en pleno apogeo, seguimos encontrando flores y muchas frutas empiezan a madurar. Es el momento en el que la energía femenina toma el poder, la mujer toma conciencia de sus necesidades y es capaz de manifestarlas. Los rituales del solsticio de verano están enfocados para crear energía que genere abundancia y regenerar nuestros sueños, celebrando con gratitud nuestros objetivos cumplidos. Es el momento de reforzar nuestros lazos con la naturaleza: paseos por el parque, baños en la playa, disfrutar de la montaña, o simplemente ponerse al sol a leer un libro. Tradicionalmente es un período de fecundidad, cuando se celebraban más matrimonios (de ahí que la luna de junio en algunas culturas se denomine luna de miel) y cuando habían más nacimientos, en un intento de propiciar la supervivencia del bebé, ya que si lo hacía en invierno, con el frío y la ausencia de alimentos frescos lo tenía más difícil. Pero también es la época en que las mujeres jóvenes hacían más rituales para emparejarse, la unión simbólica del Sol con la Luna animaba a las jóvenes a lanzar hechizos para encontrar el amor, fabricando amuletos que guardaban bajo la almohada.
Un ritual que hacían las jóvenes celtas era pelar una manzana de forma circular, de forma que la cáscara formase una espiral, dejándola caer al suelo e intentaban adivinar las iniciales de su amado en la forma que dibujaba dicha piel.   


En el norte de Grecia hay un antiquísimo ritual que consiste en que las jóvenes vírgenes recojan agua de mar, la dejen debajo de una higuera toda la noche con alguna pequeña pertenencia suya, y permitir que la magia haga su trabajo, haciéndolas soñar con su futuro amado. Al día siguiente todas las mujeres de la aldea se reúnen y van sacando los objetos uno por uno, mientras intentan adivinar cuál será el futuro de cada una de las jóvenes. Pasada la mañana se reúnen hombres y mujeres, que saltarán por encima de la hoguera, tres veces para que su deseo se haga realidad. Hoy dia se sigue celebrando de la misma manera aunque ha perdido bastante la magia original.

En los países del este la fiesta del solsticio de verano se llama Kupala (que deriva directamente de la palabra Cupido). Las jóvenes trenzaban flores que arrojaban al río donde los hombres casaderos intentaban recogerlas. Según la tradición si el hombre conseguía coger las flores automáticamente quedaban emparejados. La siguiente prueba consistía en saltar por encima de la hoguera cogidos de la mano, si conseguían saltar sin soltarse las manos su amor sería duradero. Esta fiesta se sigue conservando hoy día.
En Italia la tradición decía que si recogías un ramo de helecho a medianoche tendrías suerte todo el año y aumentarías tus ganancias. También es costumbre comer caracoles, los llamados caracoles de San Juan, los cuales hay que comerse con cuernos y todo ya que estos representan las adversidades y las preocupaciones, y de esta forma las eliminas.
Silvia Rossi

 

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