ALICE KYTELER – LA BRUJA DE KILKENNY

Alice Kyteler, de origen normando, ostenta el honor de ser la primera mujer de la época moderna acusada de brujería. Fue en 1324 por el obispo Ricardo de Ledrede. Se piensa que estas acusaciones, en alguna medida, eran sólo consecuencia de la envidia que el obispo tenía de su posición económica y social.

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Alice Kyteler nació en la villa de Kilkenny en 1280. Su padre era un banquero de excelente posición y, a su muerte, como única heredera, Alice se hizo cargo del negocio y sus propiedades. En 1299 contrajo matrimonio  con uno de los socios de su padre, William Outlawe, veinte años mayor que Lady Alice, y que a su vez era hermano de Roger Outawe, cobernador de Irlanda.

Parece que Lady Kyteler fue una mujer bonita y sofisticada, que arrastró siempre fama de manipular a los hombres para que satisficieran todos sus antojos, que solían tener forma de lujosos regalos, dinero y joyas. Es por esto que la posada de Lady Kyteler, construida junto a su mansión de residencia y que ella misma regenteaba,  se convirtió pronto en un centro de atracción para numerosos potentados. Los rumores no tardaron en circular, y la acusación de brujería, que empezaba a ponerse de moda, fue lo más fácil y efectiva. Tanto Lady Kyteler como sus seguidores fueron acusados de practicar ritos satánicos en los sótanos de su negocio. A la muerte de su esposo, ocurrida en extrañas circunstancias, se dijo que en el dormitorio de la mujer se habían encontrado todo tipo de maleficios.

 Meses más tarde, Lady Alice contrajo segundas nupcias con un tal Adam Le Blont. Otro millonario banquero, del cual se cree que llegó a tener una hija de nombre Basilia. En 1310, Le Blont murió tras una borrachera. Kyteler seguía acumulando riquezas, y su posada, atendida por numerosas criadas sobre las cuales, como no podía ser menos, también se decía formaban parte de los juegos demoníacos, se convertía en la más concurrida de todo Kilkenny.

Lady Alice se casó por tercera vez en 1311. Esta vez el elegido fue un rico terrateniente, Richard De Valle. Richard partió del mundo de los vivos mucho antes de lo esperado, muerte por indigestión. De Valle había dejado todas sus tierras a Lady Alice, lo que la convertía en una de las personas más ricas del condado de Leinster.

Lady Kyteler fue al altar por cuarta vez vestida de novia en el año 1320,  John Le Poer, un asiduo cliente de su posada que como muchos otros cayeron hablo los hechizos de Alice. En 1323, John, un hombre de mediana edad, de repente se volvió lento y torpe como un anciano. Comenzó a caérsele el cabello, el poco que le quedaba, encaneció, y perdió también las uñas.

Los hijastros de Kyteler y su esposo moribundo escogieron ese momento para transmitir sus oscuras sospechas al obispo Richard de Ledrede.  El obispo decidió algo novedoso, imputar cargos de herejía contra lady Kyteler, su hijo, otros tres hombres y siete mujeres. Se les acusaba de haber abjurado de la fe cristiana y de proclamar que Cristo era sólo un hombre que fue condenado a muerte por sus propias faltas.

Las apelaciones de lady Kyteler se llevaron a cabo en el parlamento de Dublín. En julio de 1324, el obispo se las arregló para hacer que miembros de la corte aparecieran en su tribunal y que Lady Kyteler y su hijo (que llegó en armadura) fueran declarados herejes y culpables de brujería, magia y contacto con demonios. Por todo ello, a Lady kyteler y a sus compañeras de hechicería, se las excomulgaba de la Madre Iglesia y sus bienes habían de ser confiscados y puestos bajo autoridad secular, la confiscación de bienes se convirtió en algo habitual en los posteriores juicios inquisitoriales. William Outlaw, varón y rico heredero, escapó bastante bien, fue obligado a escuchar misa tres veces al día durante un año, ayudar a los pobres y pagar a la iglesia un tejado nuevo.

La ley inglesa prohibía la tortura, pero no los latigazos. se dispuso que Lady Alice y sus discípulas fueran azotadas. Lady Alice, como hechicera principal e instigadora, sería quemada en la hoguera

Un papel fundamental en todo esto lo jugó Petronella de Meta, doncella de confianza de Lady Kyteler. En algún momento, la mujer había sido arrestada y torturada para que incriminara a su señora. Tras seis tandas de azotes, Petronilla admitió haber visto a lady Kyteler en actividades mágicas, tal y como se relataba en los cargos originales. Curiosamente, confesó también que la dama limpiaba las calles que conducían a casa de su hijo mientras realizaba un encantamiento para atraer toda la riqueza de la ciudad hasta su puerta. También declaró que su señora le había enseñado a ser bruja y que ambas volaban por los aires en una barra de madera cubierta con aceites.

Pretronilla fue quemada en la hoguera el 3 de noviembre de 1324, convirtiéndose en la primera persona en Irlanda en ser ejecutada por este método. Murió creyendo ser bruja realmente y llamando a gritos a su señora para que acudiera en su rescate.

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Quien vino  de Lady Kyteler, fue su ex cuñado, el gobernador de Irlanda. Con su ayuda, Alice Kyteler escapó de las mazmorras de Kilkenny Castle y de la sentencia de muerte que pendía sobre ella y huyó a Inglaterra, se supone, llevándose con ella a la hija de Petronilla. Su rastro se perdió para siempre.

Fran González

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