AGUA FLORIDA CASERA


Todos conocemos los beneficios del Agua Florida y sus múltiples aplicaciones pero pocos conocen su verdadera historia. Utilizada por chamanes, santeros, paganos y wiccanos su origen parece diluirse en el tiempo, pero lo cierto es que este agua de colonia con propiedades esotéricas empezó a comercializarse en la ciudad alemana de Colonia (no podía ser en otro sitio) en el siglo XVIII y ya entonces estaba considerada como un elixir medicinal que fortalecía el espíritu y energizaba el cuerpo. Rápidamente su uso se extendió por Inglaterra y de ahí a Estados Unidos por sus colonos, pasando a ser un agua de colonia fresca y frutal de uso diario.

Actualmente se utiliza como protección, en baños de despojo, para limpiar los instrumentos para realizar un ritual y para limpiar energéticamente lugares. Los chamanes de Sudamérica suelen ponérsela en la boca y escupirla sobre los sitios que quieren purificar, y si se inhala podemos conseguir llegar a un estado alterado de consciencia. Añadido al agua de fregar se utiliza para atraer la prosperidad y la abundancia, y también la podemos usar para limpiar las velas y/o velones que vayamos a utilizar en un ritual. Los practicantes de Hoodoo (religión afroamericana practicada sobre todo en el sur de EEUU) también suelen trabajar con este agua de colonia para los baños de limpieza energética y de despojo o para convocar a los Ancestros.

Como veis sus utilidades son muchas y eso que no hemos hablado de que te refresca, ayuda a cerrar los poros o que te proporciona un agradable sensación de relajación y bienestar cuando te haces friegas con ella.

Pero vamos a pasar a la receta para hacerla en casa:

 

vamos a necesitar la piel de un limón, de un pomelo y de una naranja (sólo la parte coloreada)

una rama de canela grande

un ramillete de hierbabuena fresca ( o una cucharada sopera de seca)

una cucharada sopera de espliego (lavanda)

una cucharada sopera de romero seco

cinco clavos de olor

1/2 litro de agua destilada

1/2 litro de alcohol de 96º

Verteremos todos los ingredientes en un frasco de cristal y lo cerraremos herméticamente, dejando macerar la mezcla durante un mes en un lugar oscuro. Es conveniente agitarlo todos los días para que se liberen los principios activos de las hierbas. Pasado ese tiempo colaremos el agua y lo guardaremos en una botella de cristal a la que añadiremos una cucharada sopera de esencia de bergamota, azahar, mirra o sándalo, a nuestra elección.

Os animo a que probéis a hacerla y que me comentéis los resultados.

 

Silvia Rossi

 

http://www.centroindigo.org

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